sábado, 25 de septiembre de 2021

Guardia INPEC logra decomiso de marihuana y otros elementos al interior de la cárcel de Ipiales.

La guardia del INPEC  en trabajo de inspección de rutina,  logró en la cárcel de ipiales este 23 de septiembre varias incautaciones de sustancias psicoactivas, alcohol artesanal y otros elementos prohibidos al interior del penal. 

Los internos se valen de todo tipo de estrategias para introducir droga principalmente al interior del penal en complicidad de personas del exterior.

Este paquete fue lanzado desde las afueras del penal por dos sujetos que se movilizaban en una motocicleta. La reacción de la guardia permitió el decomiso de este paquete que presuntamente contiene marihuana. 
Durante los operativos de registro la guardia del INPEC Ipiales también logró decomisar  alcohol artesanal.

viernes, 24 de septiembre de 2021

Fiesta de la Virgen de las Mercedes patrona de los reclusos

Hoy se conmemora en la Iglesia Universal la fiesta de la Virgen de las Mercedes considerada patrona de los reclusos.

El centro penitenciario de Ipiales  durante toda la semana realizó actividades de tipo cultural y religiosas con los internos.
Reina de los Reclusos Ipiales. 

Historia 

Todo inicia en 1218, cuando al religioso barcelonés Pedro Nolasco se le aparece la Virgen María y le recomienda crear una orden religiosa que tenga como misión liberar a los esclavos que eran llevados a sitios lejanos.


Aquellos años estaban marcados por emprendimientos de conquista en todo el mundo, de modo que era usual la esclavitud de cristianos. Es por ello que, tras el mensaje que le dio la Virgen, el sacerdote Pedro Nolasco creó una orden dedicada a la merced, es decir, a la misericordia. Así nace la comunidad de “Mercedarios”, cuyos miembros llegaron incluso a canjear sus propias vidas por la de los esclavos.


La guía espiritual de su misión era la Virgen, a la que llamaron “de la Merced” para hacer alusión a la misericordia que tenían por los esclavos. Es por ello que los reclusos la hicieron su santa patrona.



Paloma Valencia busca nuevamente anular las 16 curules de paz

La senadora Paloma Valencia presentó un escrito ante la Corte Constitucional pidiendo anular el Acto Legislativo por el cual se crean las 16 curules de paz para las víctimas en el Congreso de la República. 
Según la Senadora, se presentaron errores de procedimiento en el Congreso para darle vía libre a esa normativa porque supuestamente, no hubo conciliación del documento entre el Senado y la Cámara de Representantes.

“Como se puede advertir en las actas, en un primer momento el Senado votó y aprobó un texto diferente al votado por la plenaria de la Cámara de Representantes, y para enmendar el error repitieron la votación del Senado y volvieron a votar esta vez el texto aprobado en la Cámara de Representantes, lo cual supone un vicio insubsanable”, se lee en el documento presentado por Paloma Valencia. 

Para Valencia, la Corte debe revisar que “el texto conciliado y aprobado por la plenaria de la Cámara de Representantes haya sido el mismo texto aprobado y conciliado que en la plenaria del Senado de la República”. 

El concepto de la Senadora llegó a la Corte Constitucional en el marco del nuevo estudio constitucional que hace ese Alto Tribunal a los debates en el Congreso para darle vía libre a las curules de paz.

En el marco de ese debate también se pronunció un grupo de víctimas del conflicto,  representadas por la Diócesis de Apartadó, quienes pidieron modificar el Acto Legislativo por supuestas trabas en su participación política. 

Según ese grupo de víctimas, la norma les exige estar inscritos en el Registro Único de Víctimas que para ellos es “un formalismo” que le limita su derecho a la participación política, porque muchas de las víctimas no están inscritas en ese registro.

“En el Urabá como en el resto del país, las víctimas no solo son las inscritas en dicho registro y la reparación integral a las mismas exige más allá de una partida económica”, se lee en el documento. 

Fuente
Sistema Integrado de Información

miércoles, 22 de septiembre de 2021

Dos jóvenes indígenas AWA fueron asesinados.

Mediante un comunicado Comunicado emitido este 21 de septiembre la Asociación de Autoridades Tradicionales y Cabildos Indígenas AWA, expresaron su rechazo y preocupación por otro hecho violento ocurrido en el sitio conocido como la Guarapera entre Junin y el Diviso. 
Foto: ORGANIZACIÓN UNIDAD INDÍGENA DEL PUEBLO AWÁ - UNIPA
Comunicado Completo:
009-2021
A la comunidad Nacional e Internacional

CONTINUA EL EXTERMINIO CONTRA EL PUEBLO AWÁ. LAS VÍCTIMAS, NUESTROS JÓVENES

El conflicto armado que cada día arremete con más fuerza nos ha dejado, como pueblo indígena Awá, en una crisis humanitaria que constantemente denunciamos pero que continúa agudizándose. En esta ocasión, lamentablemente las víctimas son los jóvenes.

En nuestro territorio hay una situación social, cultural y económica precaria, evidenciada por la falta de oportunidades para niños, niñas y jóvenes, quienes viven permanentemente en una realidad marcada por la presencia de actores armados. Para los jóvenes, existe un riesgo inminente dada la falta de acceso a educación media y universitaria, la inexistencia de espacios deportivos o culturales, la carencia de opciones laborales; con lo cual la vulnerabilidad y amenaza cada vez es más preocupante.

Solo en el mes de septiembre se han presentado dos hechos victimizantes, primero el día martes 14 de septiembre, un joven de 17 años del Resguardo Indígena Awá de Santa Rosita en el municipio de Tumaco, fue secuestrado y sometido a tratos crueles, inhumanos y degradantes por actores armados ilegales desconocidos.

Cuatro días después, dos jóvenes, José Luis Taicus de 15 años de la comunidad de Tigrillo Chiquito del Resguardo Indígena Awá de Quejuambi Feliciana del municipio de Tumaco y Javier Giovany Nastacuas de la comunidad de Piñuilito del Resguardo Indígena Awá de Hojal la Turbia del municipio Tumaco, fueron las víctimas fatales. El día 18 de septiembre ellos se encontraban visitando familiares en el Predio El Verde, Resguardo Indígena Awá de El Gran Sábalo corregimiento El Diviso municipio de Barbacoas. Ese día salieron de la casa de sus familiares aproximadamente a las 10 p.m. para dirigirse de regreso a sus hogares vía Llorente.

El día lunes 20 de septiembre, sus cuerpos sin vida fueron encontrados en un lugar denominado la Guarapería, en inmediaciones del km 116 en la vía que conecta Pasto – Tumaco, entre los corregimientos de Junín y El Diviso. Los cuerpos fueron encontrados con signos de tortura, heridas con arma blanca, encadenados y degollados.

Este sector desde Llorente hasta Ricaurte, se caracteriza por ser un espacio ancestral y cultural de movilidad de las familias y las comunidades indígenas Awá, pues se ha convertido en un epicentro de la cultura y las actividades comunitarias. A pesar de que esta zona esta militarizada no implica que existan garantías y seguridad para el desplazamiento de la población en la región, incluso se han presentado hostigamientos por grupos armados como el sucedido el 15 de septiembre en el km 116.

Salvaguardar la vida e integridad de nuestros jóvenes, familias y comunidades es un asunto vital que le compete a los tres niveles de gobierno: nacional, departamental y municipal. Por eso solicitamos a las entidades gubernamentales encargadas de brindar educación, fortalecer la cultura y el deporte, salvaguardar los derechos humanos, hagan presencia efectiva e integral en el territorio.

Nuestra juventud no puede seguir siendo víctima de un conflicto armado pues son ellos quienes preservan nuestra cultura, garantizando la pervivencia de nuestro pueblo inkal Awá. No queremos que nuestros jóvenes sean objeto de esta guerra que es ajena a nuestros principios de vida y nuestra armonía con el territorio. Somos un pueblo pacífico y las nuevas generaciones tienen derecho a vivir en tranquilidad con armonía en su territorio.

Defendemos nuestro derecho a la vida y anhelamos que nuestros niños, niñas y jóvenes puedan vivir en paz en sus comunidades, desplazarse sin correr peligros y puedan tejer lazos comunitarios, sin que sufran atropello alguno. 

Hacemos un llamado:

A la Fiscalía General de la Nación, para que brinde celeridad en las investigaciones pertinentes para encontrar a los responsables y que no se queden engavetados estos procesos.

A la Consejería Presidencial para la Juventud, solicitamos la implementación de entornos seguros para nuestros niños, niñas y jóvenes acorde con nuestra cosmovisión y prácticas ancestrales.

A la Defensoría del Pueblo y a la Procuraduría General de la Nación, que realicen acciones de acompañamiento a las familias y comunidades afectadas, así como brinden las debidas acciones para proteger la vida de nuestra juventud.

A la Gobernación de Nariño, que active las rutas necesarias para proteger a nuestras familias y comunidades, especialmente a los jóvenes, niños y niñas, pues son la continuidad del pueblo Awá en el territorio ancestral.

A todas las organizaciones nacionales e internacionales defensoras de derechos humanos, que nos ayuden a difundir la grave crisis que enfrenta nuestro pueblo indígena Awá.
ASOCIACIÓN DE AUTORIDADES TRADICIONALES Y CABILDOS INDÍGENAS AWÁ  / ORGANIZACIÓN UNIDAD INDÍGENA DEL PUEBLO AWÁ - UNIPA

lunes, 20 de septiembre de 2021

100 días de impunidad. ¿ Cuántos más?

Editorial 
Han transcurrido 100 días del asesinato de Carolina Trujillo, el olvido es la constante en Colombia,  el fogonazo del primer impacto con marchas feministas, defensores de la vida, pronunciamientos y señalamientos buscando culpables es todo lo que hubo.

El furor del momento, aunado a la aún encendida coyuntura de paro nacional, hizo que el caso se tornara más en un asunto pasionalista, que en un tema de total razón y acción.

Hoy todo sigue tal cual como el primer día " se sigue investigando". Un crimen que sólo conmovió la primera semana después de ocurrido sigue en la impunidad. 

Nadie habla de Carolina excepto su familia y sus hijas que tendrán largos momentos de recordarla impotentes al no tenerla.

Como todo en este país, se olvida, la prueba reina de este maldito mal es este caso. Una trabajadora de la empresa de aseo  ISERVI de Ipiales,  quién fue abusada sexualmente y luego  asesinada mientras estaba en su turno como operaria de aseo. 

Como este crimen, miles han quedado en la impunidad, por  un estado con un aparato judicial débil, inoperante,  y desfinanciado sin recursos suficientes para llegar al final de las investigaciones con los resultados que un pueblo indiferente nunca exigirá.

‘tres claves ignacianas’ para entender la sinodalidad

ADN Celam.-  ‘Del Sínodo Amazónico y la Asamblea Eclesial, al Sínodo de la Sinodalidad’ es el nombre del evento, organizado por la red de Espiritualidad Ignaciana, en la que ha participado Mauricio López, director del Centro pastoral de redes y acción social del Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam).

“Estamos en un nuevo tiempo para eso estamos juntos y juntas para defender la tierra, los derechos, la vida, para eso estamos juntos los pueblos amazónicos y la Iglesia”, ha expresado López.

Asimismo ha compartido tres claves de espiritualidad que “nos pueden ayudar, yo soy hijo de la Espiritualidad de San Ignacio,  hay 3 claves que nos pueden ayudar a implicarnos en esta dinámica sinodal”.

“En esas claves de palabra viva confirman la Intuición de la Iglesia, del Papa, de este proceso que hay Espíritu Santo, que hay voz profética en esas vidas consideradas periféricas para la Iglesia”, añadió.

Cumplir la voluntad de Dios

La primera es el principio y fundamento “ahí constatamos que somos creados y creadas con un ‘para qué’ producto del amor primigenio de Dios  no como un acto de voluntad autónomo”.

En este sentido –afirma– el propósito mayor de la sinodalidad no es una mejor eficacia o institucionalidad en los procedimientos o métodos de nuestra Iglesia, tampoco la democratización de los caminos de ella o de la sociedad, sino que “se trata de buscar, discernir y responder al llamado para cumplir la voluntad de Dios”.

Por tanto “esto nos invita a relacionarnos entre nosotros y como creado de modo sinodal, ahí hay una condición entonces digamos preexistente al proceso sinodal: ¿estoy abierto a una búsqueda genuina de la voluntad de Dios? a ¿discernir estas claves o tengo ya una resolución  preestablecida de categorías ideológicas de visión del mundo?”.

Encarnación en la periferia

El segundo elemento en el centro de los ejercicios espirituales está lo que se llama ‘la contemplación de la Encarnación’ y “ahí vemos un ejercicio sinodal de la Trinidad: Dios padre, Dios hijo, Dios Espíritu Santo, en un diálogo comunitario expresando una pedagogía de la sinodalidad, dándonos las claves sobre cómo responder al llamado en este momento”.

Al respecto, el laico mexicano asegura que “esta comunidad mirando el mundo primero mira y escucha, para comprender la diversidad y la multiculturalidad todo lo que expresa nuestro mundo que tanto en clave sinodalidad ejercemos ese ver escuchar”.

En tanto se trata de discernir “cómo mira la Trinidad, cómo siente y cómo se implica y un actuar en el dinamismo de la Encarnación en periferia buscando redimir y transformar la realidad, esa clave en la perspectiva sinodal es esencial”.

Finalmente un tercer elemento es ‘la contemplación para alcanzar amor’, donde se concreta el camino sinodal para asumir nuestra vocación, en el que se origina en un para qué.

“Eso es construir Reino desde el amor, salir de uno mismo dar y recibir, comunicar, sabernos invitados a ser co-creadores y contemplativos en la acción en clave de reciprocidad con Dios y con los otros”, agregó.

Por consiguiente –detalla– si no hay un proceso de conversión interna, de apertura al espíritu, todas las claves de sinodalidad se pueden convertir en categorías intelectuales, en documentos doctrinales, pero si no producen esa conversión anhelada, esa perspectiva de cambio, de reforma entonces quedarán en palabras vacías”.

domingo, 19 de septiembre de 2021

Frei Betto: "Freire llevó a los oprimidos a conquistar su autoestima política y su protagonismo"

El fraile dominico Frei Betto sostiene que no es posible aplicar enteramente la pedagogía freireana en la escuela formal.
Por Matías Loja

Frei Betto fue amigo y discípulo de Freire. Sostiene que no es posible la emancipación de los pueblos de América Latina sin un trabajo de base.

Frei Betto conoció el método de Paulo Freire en 1963. Vivía en Río de Janeiro y los sábados subía a Petrópolis para alfabetizar a obreros de una fábrica de camiones. “Allí descubrí que nadie enseña nada a nadie, unos ayudan a otros a aprender”, recuerda Frei Betto en una charla con La Capital desde su residencia en San Pablo (Brasil).
La entrevista vía Zoom con el fraile dominico nacido en Minas Gerais y autor entre otros de Fidel y la religión, El día de Angelo P. y Por una educación crítica y participativa, se da en el marco del centenario del nacimiento de Paulo Freire, a quien recuerda como un hombre carismático, humilde, con los pies en la tierra y un cristiano revolucionario “interesado en fortalecer la conciencia política y ciudadana del pueblo”.
Teólogo, educador popular ligado a las comunidades eclesiales de base y discípulo de Freire —sus textos se encuentran en la librería virtual freibetto.org — para Betto la pedagogía freireana no se puede aplicar integralmente en la enseñanza formal, porque sería como “meter un elefante en una caja de fósforos”. Y afirma que todo educador debe preguntarse por el objetivo final de su tarea, si es “mera producción de mano de obra para la reproducción del sistema desigual” o está formando personas para construir “otro mundo posible”.
—¿Cómo conoció a Freire?
—Conocí la metodología pedagógica de Freire antes de conocerlo a él personalmente. 
Vivía en Río de Janeiro a inicios de los años 60 y la metodología había llegado ahí a través del Movimiento de Educación de Base (MEB) al que estaba vinculado. Pude adoptar la metodología en un trabajo con obreros de una fábrica de camiones cerca de Río de Janeiro. Después que salió de la cárcel, donde Paulo Freire estuvo a raíz del golpe militar, fue a refugiarse a la embajada de Bolivia en Río de Janeiro. En septiembre del 64 fui a visitarlo en la embajada y nos conocimos personalmente. Después nos encontramos cuando regresó del exilio a Brasil en 1980. Pasaron muchos años, mantuvimos algún contacto por correspondencia, a través de amigos, pero yo seguía adoptando su metodología, sobre todo en la segunda mitad de los años 70, cuando fui a vivir en una favela en Vitória, en la provincia de Espírito Santo, y también en mi trabajo con las comunidades eclesiales de base en todo Brasil. Fui un discípulo muy fiel de Paulo Freire. Y cuando él regresó del exilio vino a vivir en San Pablo, cerca del convento en el que yo vivo. Con mucha frecuencia me invitaba a almorzar en su casa y ahí teníamos muy buenas charlas. De esas charlas surgió el libro Esa escuela llamada vida.
—Contó que conoció el método Freire en esa fábrica de camiones ¿Cómo lo describiría?

—Implicaba saber leer el mundo antes de aprender a leer textos. Esto vino de la metodología de la Acción Católica Brasileña, un movimiento cristiano progresista que tenía el método de ver, juzgar y actuar. Paulo Freire era un cristiano que supo adaptar la metodología marxista sin ningún problema para su fe cristiana. Adoptó ese método inductivo donde cuanto más se conoce el contexto mejor se comprende el texto. Un ejemplo del trabajo que hacíamos en la fábrica: proyectábamos diapositivas con fotos de la cercanía y de la propia fábrica, y a los obreros les hacíamos preguntas:
—En esta foto, ¿qué cosas el ser humano no ha creado?
—La loma, el cielo, los árboles, los pájaros.
—¿Y qué cosas ha creado el ser humano con su trabajo?
—Los camiones, el edificio, la carretera, las bicicletas.
—¿Y de donde viene la materia prima para producir ladrillos, hierro para los camiones o madera para el cercado?
—De la naturaleza. —Ahí venía el concepto de cultura, la acción humana sobre la naturaleza.
—¿Qué vehículos hacen en esta foto?
—Camiones.
—¿Tienen camiones?
—No, bicicletas. Los camiones son muy caros, cuestan como 40 mil dólares. Para tener un camión hay que trabajar décadas.
Ahí venía la concepción de la plusvalía, la relación de clase, las contradicciones, la mercancía, la explotación del trabajo obrero. Desde ahí era muy fácil sacar palabras generadoras como explotación, opresión, capital, naturaleza, cultura, para empezar el pasaje de alfabetización.
—¿Qué eran las palabras generadoras?
—Son las palabras centrales del mundo cultural del obrero, de un campesino o un pescador. Palabras que a partir de ahí se va generando un vocabulario. Por ejemplo, de la palabra vivienda se puedes sacar vida, vitalidad y muchas expresiones de la palabra casa. Esas son las palabras generadoras, aquellas que son más usuales en el vocabulario de una persona que está siendo alfabetizada.
—¿Qué significa aprender con el pueblo?
—Ese es un concepto muy importante en la metodología de Paulo Freire. Significa que no hay nadie más culto que otro, hay culturas distintas y socialmente complementarias. Es una falsedad pensar que una persona que tiene posdoctorado en la universidad es por eso más culta que otra que nunca ha ido a la escuela. Es un falso concepto la idea de que la cultura está asociada a escolaridad. Un ejemplo: un astrofísico con todos los títulos universitarios y científicos, tiene una cocinera que se llama María, que nunca ha ido a la escuela pero que tiene una cultura culinaria que el astrofísico no posee. Si hacemos un balance de quién depende más de la cultura de otro, seguramente María puede pasar sin la cultura astrofísica de su patrón, pero él jamás puede pasar sin la comida de María.

“No se puede tener empatía con los oprimidos si se vive todo el tiempo en el mundo de los opresores”, dice Betto.
Foto: Marcelo Bustamante / La Capital

—¿Qué significa Freire en la historia de la educación popular, qué legado deja?
—Puedo decir que sin Freire no habría Lula, Rafael Correa o Evo Morales. Todos esos líderes populares que despuntaron en América Latina son fruto de la pedagogía de Freire, porque llevó a los oprimidos a conquistar su autoestima política y su protagonismo. Hasta Freire los campesinos y obreros progresistas eran conducidos por una vanguardia de intelectuales de izquierda. La vanguardia del proletariado nunca era formada por los propios proletarios. A partir de Freire son los mismos oprimidos los que asumen la dirección del proceso emancipatorio. Este es el sentido más profundo de su pedagogía.
—En el El día de Angelo P usted dice: “Detesto las aulas, las hamburguesas y la gente que se jacta de engañar a los demás”. ¿Sigue pensando lo mismo de las aulas?
—Si, por eso fui a trabajar con la educación popular. Porque la pedagogía de Freire no se puede poner en la enseñanza formal. Se pude poner uno u otro aspecto, pequeños ensayos si es posible. Pero poner a la pedagogía de Freire en la escuela formal es lo mismo que meter un elefante en una caja de fósforos. Es imposible, porque en la educación popular dependemos del ritmo de los educandos y no del calendario del año lectivo. Siempre me rehusé a ser profesor en escuela formales. He sido muy poco tiempo en algunas escuelas, para cubrir algún vacío que había, pero a mí me gusta trabajar con la gente sencilla de las favelas y de los movimientos populares. Ahí no tenemos la camisa de fuerza de todas las formalidades de la enseñanza burguesa, porque toda nuestra estructura de enseñanza es muy elitista. Lo que Paulo Freire denunció como educación bancaria, el meter en la cabeza de la gente nuestros saberes y conocimientos.
—De todas formas usted solía visitar escuelas. Cuando lo hacía, ¿le gustaba indagar en algo en particular?
—Nunca tuve la pretensión de llevar a las escuelas formales la metodología de Paulo Freire. Tenía sí la pretensión de cuestionar sobre todo en dos aspectos: primero siempre preguntaba cuál era la merienda de los estudiantes, porque en general eran las menos indicadas para una buena salud. Con exceso de grasas, de azúcar. A muchos niños no les gusta la ensalada, entonces preguntaba por qué no usaban un pedacito de tierra para hacer un huerto, porque esos niños al hacer la cosecha van a superar los prejuicios que tienen. Y la otra pregunta que siempre hacía era ¿cómo es la educación sexual en la escuela? En general viene una profesora o profesor a decir que la educación sexual es así y asá. Y le digo: “Bueno, usted me perdonará, pero eso es educación de higiene corporal para evitar enfermedades sexualmente transmisibles, porque en ningún momento ha dicho dos palabras fundamentales: amor y afecto”. Si no es educación para el amor y el afecto está equivocada. Pero no tengo otra pretensión, estoy convencido que se pueden meter aspectos de la metodología freireana en la escuela formal, pero no se puede adoptar totalmente, porque la escuela formal es una compresión a esa metodología y no permite desarrollarla.

"Poner la pedagogía de Freire en la escuela formal es lo mismo que meter un elefante en una caja de fósforos. Es imposible"

—¿Cómo era personalmente Paulo Freire?
—Era un hombre muy humilde, en el sentido etimológico de la palabra. De humus, de tener los pies en la tierra. Tenía conciencia de su valor como pedagogo, de su trabajo a nivel mundial, sobre todo en los años que estuvo fuera de Brasil. Cuando fue al Consejo Mundial de las Iglesias en Ginebra pudo viajar a todos los continentes, llevando su metodología a pueblos muy pobres. Era un hombre sin pretensiones de ser importante o de riqueza. Estaba sobre todo interesado en fortalecer la conciencia política y ciudadana de nuestro pueblo. Paulo Freire era un revolucionario en el sentido profundo de la palabra. Era un cristiano revolucionario, y su sueño era justamente ver un Brasil emancipado de las opresiones, con mucho menos desigualdad social, con la gente en condiciones de tener los derechos humanos fundamentales asegurados, como alimentación, salud, educación, cultura y trabajo. Era una persona muy sencilla, no creaba ninguna barrera para acercarse a él, pero era un hombre carismático, sin ninguna duda. Cada vez que iba a dar clase a la Universidad Católica de San Pablo tenían que pasar a un salón porque no estaban solamente sus alumnos sino que llegaban estudiantes de otros cursos interesados en sus charlas.
—¿Hay algún libro, anécdota o frase de Freire que lo acompañe más en estos tiempos?
—Muchas. Él decía mucho una palabra que no sé cómo traducir, que es boniteza, una expresión del nordeste de Brasil. O sea, una cosa muy bella, delicada. Decía que en la educación hay que imprimir boniteza. También decía con otras palabras que la cabeza piensa donde los pies pisan. O sea, usted no puede tener empatía con los oprimidos si vive todo el tiempo en el mundo de los opresores. Si no tiene vínculo con el mundo de los más pobres, de los empobrecidos. Paulo era una persona muy realista en ese sentido, de una epistemología que tenía que tener como punto de partida el mundo de los oprimidos. Eso era muy frecuente en toda su obra: Pedagogía de la autonomía, Pedagogía de la libertad y sobre todo Pedagogía del oprimido, que es su obra más clásica.
—En este tiempo que vive América Latina de avance de ideas reaccionarias y discursos racistas, donde algunos plantean que “la rebeldía” parece ser de derecha ¿qué puede aportar Freire?
—Creo que uno de los problemas de América Latina, sobre todo que han enfrentado los gobiernos progresistas de América del Sur en las últimas décadas, es que hemos formado muchos militantes de base, pero esa gente fue absorbida por estructuras de gobierno. O sea, en la medida que líderes como Chávez, Maduro, Morales, Correa, Lula o Dilma fueron ocupando espacios en gobiernos había que tener cuadros confiables, con sintonía ideológica con la propuesta de gobierno. Con eso dejamos espacios vacíos en los barrios populares, y ese vacío fue progresivamente ocupado —en el caso de Brasil— por tres vertientes: el fundamentalismo religioso, el narcotráfico y las milicias, las bandas paramilitares criminales con las cuales Bolsonaro tiene excelente relación. Nuestra principal tarea es volver al trabajo de base. No hay posibilidad de emancipación de América Latina y de los pueblos sin ese trabajo de base, en formación, concientización, organización y movilización. Son las cuatro palabritas que están en la obra de Freire para crear un nuevo proyecto de sociedad. Para dar consistencia a nuestra esperanza de un futuro mejor.
—¿Qué le diría a quienes militan en esos movimientos de base, que le disputan al narcotráfico el futuro de muchos chicos y chicas?
—Sí, y sobre todo en situaciones en las que esos chicos y chicas no tienen escolaridad, acceso a la escuela y a empleos. Entonces esa gente se torna muy vulnerable a cualquier tipo de asociación criminal y va por ese lado, sobre todo con este fenómeno de las drogas. No creo en ninguna izquierda que no tenga en su proyecto un trabajo de educación popular.
—¿Qué mensaje le daría a los docentes que están dentro o fuera del sistema educativo?
—Si son educadores se tienen que preguntar ¿educar para qué? ¿Educar para el mercado capitalista, educar muchachos y muchachas para que se tornen mano de obra sofisticada, tecnológica y científicamente bien preparada pero sin ningún proyecto de sociedad en la cabeza? O sea, de mera reproducción de ese sistema de desigualdad, de explotación, de esta era que muchos llaman antopoceno pero yo llamo capitaloceno. Porque la hegemonía mundial está concentrada en los privilegios del capital y no de los derechos colectivos. Creo que cada profesor, maestro o maestra se tiene que preguntar qué objetivo final tengo en mi educación, si mera producción de mano de obra para la reproducción del propio sistema o estoy preparando gente para buscar otro mundo posible, una alternativa a esta sociedad que cada vez más agranda la desigualdad social, la devastación socioambiental y tantos otros problemas que el mundo enfrenta hoy. Agravados con esta pandemia terrible que seguramente tiene que ver con el desequilibrio ambiental, porque la cadena predatoria de la naturaleza se rompe con la injerencia humana y los animales acaban pasando a nosotros sus enfermedades.
—¿Qué utopías perseguir hoy?
—La utopía que me mueve es muy sencilla: creo que no hay futuro para la humanidad si no compartimos los bienes de la tierra y los frutos del trabajo humano. Es como una familia, donde las personas son muy distintas y hay distintos talentos e inteligencias. Pero ningún padre o madre concede a un hijo derechos que no concede a otro. Todos tienen iguales derechos y oportunidades. Este es mi proyecto de sociedad, muy sencillo. ¿Y en qué me he inspirado?. Por la práctica y la palabra de Jesús en los Evangelios. Jesús vino a proponer no propiamente una religión ni mucho menos una Iglesia, sino un proyecto político y civilizatorio que él llamaba reino de Dios. Que la iglesia puso arriba, pero en la cabeza de Jesús estaba delante. Por eso fue crudamente asesinado, porque hablar del reino de Dios en el reino del César, es lo mismo que hablar de democracia en la dictadura, o de socialismo en el capitalismo. Hoy estoy convencido que seguramente no voy a disfrutar de eso, pero hay que vivir para ser semilla de ese nuevo proyecto de sociedad. Que toda la gente tenga derecho no solamente de nacer con dignidad sino de vivir con dignidad. Es una cosa muy sencilla que sigo llamando socialismo. La gente dice que el socialismo no existe o que ha cometido muchos errores. Mira, la Iglesia tuvo la Inquisición y ahora tiene pedófilos pero yo no abandono la propuesta, porque en sí misma es muy buena y positiva. Siempre vamos a tener que hacer nuestras acciones dentro alguna institución, lo importante es luchar para cambiarlas. La utopía sigue siendo este horizonte que decía Eduardo Galeano, el horizonte que vemos en la ventana, que podemos ir caminando en su dirección pero jamás lo vamos a alcanzar. ¿Y para qué sirve el horizonte? Para hacernos caminar.

¿Qué exigió el Tribunal Administrativo de Nariño frente al presunto incumplimiento de las órdenes sobre los ríos Blanco y Chiquito a CORPONARIÑO?

  Para refrescar la memoria colectiva: El Tribunal Administrativo de Nariño, mediante el Auto DES04-2026-514 S.O., del 27 de julio de 2026, ...